11/12/23

299. Cenas de empresa

    Aunque comimos y bebimos también hubo despliegue de corte y confección sin comerlo ni beberlo. 

    El que tenía a mi izquierda puso verde al de la esquina derecha de la mesa. Y el que tenía a mi derecha puso de vuelta y media al de la esquina izquierda. De los tres que estaban frente a mí, el de la derecha puso a parir al de mi izquierda. Y el de la izquierda puso como un trapo al de mi derecha. De igual modo, el que estaba en la esquina izquierda de la mesa echó pestes del que yo tenía enfrente. Y el que estaba en la esquina derecha me puso a mí a caer de un burro.

    Entre el resto de comensales de las otras mesas percibí las mismas posibilidades aleatorias de despelleje. Los modistas y sastres allí presentes ejercieron su dominio de la alta costura desde los entrantes hasta el pago en la caja registradora. Las puntadas se abrieron paso entre las risas y los brindis, nos vistieron con las peores galas, y el que más y el que menos salió del restaurante —eso sí— con un traje gratis echo a medida. 

    Incluso los que no estuvieron.



21 comentarios:

  1. Esas cenas son los peores caldos de cultivos de odios reprimidos. Si puedo no ir ni enterarme de nada, mejor para mí.

    Saludos,
    J.

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    1. Hola, J. Reconozco que hay que tener estómago para ir. Yo es que me río con casi todo.

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  2. Y tú no te animaste a hacer algún trajecito a medida?

    Nunca voy a cenas de empresa, mi religión no me lo permite :))

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    1. No, a mí me divierte ser objeto de ello, y si encima lo demuestras ya es lo más. Con lo divertido que es ver puñales de un lado a otro clavándose en la espalda de las personas a las que sonríes.:))

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    2. Jajajajaajajajaja. Visto así, estoy por animarme este año e ir

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  3. Es el camino más fácil y habitual que usa la gente sin talento. Si desmereces a otro, te creces tú.
    Sobre las cenas de empresa es difícil verme en ellas. Bastante tengo con ver las caras de los trabajadores en el curro como para luego, en mi tiempo libre, seguir con ellos. No, gracias.

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    1. Y encima, los que no asisten por los motivos que sean, también pillan. No hay escapatoria, tan sólo estómagos de acero.

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  4. En la empresa donde trabajo no hay de eso, debe de ser una de las pocas buenas que tiene. Pero este año vamos a tener comida de compañeros, sin jefa, organizada por mí, además. Habrá entrada en el blog, claro, pero no creo que haya mucha chicha porque he dejado a las conflictivas fuera. :P
    Un abrazo.

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    1. Con las conflictivas fuera apuesto a que incluso la digestión será ligera.:)

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  5. ¿O sea que tu fuiste el muro de contención entre todos?
    A mí lo que me sucede en esas cenas es que veo otra cara de la persona, cuando la gente está relajada fluye realmente y lo paso agradable.

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    1. Qué va. Lejos de contener los impulsos de los allí presentes, yo tan sólo era otro trajeado más.:)

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  6. Cena de empresa, de navidad, cumpleaños, bodas, de un modo u otro todas pueden terminar así.

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  7. jaja ¡ qué poco me gustan justo por lo que comentas! y eso que yo no tengo empresa, pero el juzgado es una especie de empresa donde los jueces son los jefes y el resto, a hacerles la pelota y a cortarse trajes a medida a diestro y siniestro jajaja de hecho este año, creo que voy a poner como excusa el enorme resfriado que tengo, voy a ser solidaria y haciendo un enorme esfuerzo, evitaré contagiarles mis virus, q parece viven encantados en mi cuerpo ; )

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    1. Haz un esfuerzo, asiste, e intenta contagiar a todos los jueces con total imparcialidad.:)

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  8. Con los años he ido dando pequeños pasos hacia atrás y, al final, he salido de la escena sin que nadie se haya dado cuenta. Dejé las cena de empresa, dejé las cenas con los compañeros y, hace unos años, logré dejar las cenas con la familia... Ahora las navidades son un poco más soportables

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    1. A eso sí que se le llama desconectar, Beauséant. Después de la cena también soy de los que se pierden, pero en casa.

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  9. Para eso son las cenas de empresa, ni más ni menos.

    Besos.

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    1. Así es. Para reírse de uno mismo y sobre todo de los demás; con traje incluido.

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  10. Quizás no hay que ir a cenas de empresa, que uno/a sale con un armario repleto de trajes, jejeje.

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