Ayer, Demenciano colgó una foto en su cuenta de Instagram, en la que se veía a un gato encima de una silla. El mensaje que acompañaba la imagen decía:
«Gato hallado en el trastero polvoriento de mi casa. No sabía que estaba ahí. Pero también hacía lustros que no limpiaba el trastero. El gato, como veis, no lleva collar ni cascabel. Y además es muy bueno, no araña, no muerde y se queda muy quieto. Se ha dejado coger sin más. Una de dos: o es un gato tibetano capaz de pasarse así días enteros. O es un therian a mitad de su transformación. Bueno, si alguien reconoce al gato o lo que sea, que venga a buscarlo, que yo no estoy dispuesto a mantener a ningún animal».
Yo no tengo Instagram, pero cuando hoy he ido a casa de Demenciano y me ha enseñado el gato, he tenido que explicarle lo que es el controvertido arte de la taxidermia.
