30/1/26

521. Demetario

    Demetario está jodido. Ya ha pasado un mes desde que Macaria saliera de su vida debido a una flatulencia. Apestosa, sí. Puede que la más apestosa de cuantas ha traído al mundo, tanto en compañía como en soledad. ¡Pero una mera y mundana flatulencia, por Dios! Qué culpa tiene él de padecer digestiones pesadas. Encima, la muy insensible no se digna ni a devolverle las llamadas.

    Demetario nunca antes había experimentado semejante añoranza. Esta es más intensa que el dolor provocado por las enérgicas coceadas de Macaria a las tres de la mañana cuando él la desquiciaba con sus ronquidos. Ahora, la cama de matrimonio se ha quedado demasiado espaciosa y fría. Y los vecinos maldicen y temen la hora de irse a dormir.

    Como es lógico, Demetario se siente solo y no tiene con quién cubrir cierta necesidad vital. Eso significa que corre el riesgo de acabar bebiendo más que Bukowski, o de convertirse en un putero más compulsivo que Demenciano. O las dos cosas. Pero no lo permitirá. Sabe que la carne puede ser débil o más poderosa que el acero, como demostró el poderoso hechicero Thulsa Doom a Conan el bárbaro en 1982. La fe en sí mismo será su arma.

    Tanto es así que ha reconectado con su yo pubescente y se masturba de siete a ocho veces diarias. Lo normal para una persona con la libido sana. Para enriquecer sus sesiones de alivio solitario, acude al sex shop de la esquina al que nunca antes había entrado, con la intención de comprar alguno de los variados artilugios que oferta para los de su sexo. Pero siempre sale con las manos vacías. Esas vaginas de plástico poseen una textura adictiva y parecen susurrar su nombre, pero no son el coño de Macaria, capaz de curar la impotencia masculina más severa y derrocar el más poderoso imperio. Lo mismo que las muñecas artificiales, cuyos cuerpos desprenden un realismo sobrecogedor en forma y fondo, pero no son el de Macaria, templo de llamas incombustibles en las que consumirse y renacer de deseo una y otra vez.

    Así de mal está Demetario. Y de ninguna manera contempla la posibilidad de pasar página y conocer a otra mujer que borre el recuerdo de Macaria. Quizá su salvación radica en un intento por recuperarla.

    Iba siendo hora de reaccionar en serio.

 


20 comentarios:

  1. Demetario, chico, debiste haberla avisado al notar que se aproximaban esas atronadoras ventosidades:
    ¡¡¡NI RESPIRES!!!.

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    1. Va a tener que entrenar su aparato digestivo. :)

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  2. Pues sí que está pasándolo mal Demetario.... yo que él me pondría un tapón en el culo para salir a la conquista jajaja

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    1. ¿Y si el tapón sale despedido y se clava en la sien de alguien? :))

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  3. Un cambio de alimentación le vendría bien, y bueno, ¿la Macaria no produce flatulencias o qué? Nos salió muy quisquillosa. Espero que Demetario haga lo necesario para recuperar a su amada y ella lo perdone por pedorro. Jajaja. Muy bueno.

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    1. Al menos que lo intente para no quedarse con la duda.:)

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  4. Hay que cicatrices que nunca dejan de doler, da igual lo que hagas, toca asumirlo, seguir con los restos de eso que llamas vida con la esperanza de que alguien te salve de lo que eres... pero, ¿quién quiere salvarnos con lo poco que somos?

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    1. Casi se podría decir que los cuescos de Demetario son más que el propio Demetario.

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  5. El problema de Demetario con aquel cuesco definitivo que hizo que lo abandonase Macaria fue que estaban solos y no pudo culpar a nadie de su apestosa flatulencia. Esos cuescos hay que lanzarlos siempre en comunidad, para que no se sepa de qué esfínter han salido y la responsabilidad se distribuya entre los asistentes. A pedos consumados, difícil será recuperar ahora a Macaria...

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    1. La de pedos que ha soportado en silencio esa mujer. Fue el pedo que colma.

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  6. Hola Cabroncito, no sería bueno que tu amigo visitara a un gastro y le corriguieran ese problema, tal vez una dieta, una medicación...?
    No debe ser fácil vivir con un tipo así... digo yo...
    Saludos.

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    1. No puede permitirse el gasto que eso supondría, mariarosa. :))

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  7. Hola, Cabrónidas, tiene que buscarse a una que sufra de ventosidades como él, que haberlas las hay, por tanto que la busque, lo que no sé es dónde, porque no es cuestión de ponerse un cartel o de ir tirándose cuescos a diestro y siniestro... Bueno, pero que la busque.
    Un abrazo. :)

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    1. Yo tambien creo que debe existir la horma flatulenta de su trasero en femenino.:))

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  8. Pues se le ve buen chaval con una rica vida interior, como demuestra a cada cuesco, no creo que tenga problema en pillar

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    1. Yo creo que tampoco. Tiene más virtudes que desvirtudes, aunque estas últimas siempre se recuerdan y las primeras siempre caen en el olvido.

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  9. Hay mujeres que se quedan en uno, aquellas que saben amar sabiamente, como dicen los colombianos con su crica: son cangarejeras. Eso debe producir esta mujer de afortunada "carterita" en Demetario": Macarena tiene "chupadera".un abrazo. Carlos

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  10. Pobre Demetario... se me ha encogido el corazón:))))
    👏🏼👏🏼👏🏼

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    1. Todos los actos tienen consecuencias. Pero creo que Demetario las capeará bien. :)

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