17/4/26

543. Secuestro nuestro

    Fueron muchas las noches en las que la mítica sala Bóveda (antigua Mephisto) se desbordaba en picos de exceso decibélico. Por otro lado, la paz auditiva empezaba a ser un bien escaso para quienes vivían en zonas concretas de las extensas y medianas ciudades. El descanso nocturno se había convertido en un privilegio y la legislación vigente era clara al respecto.

    Un día, cierta persona extranjera adquirió un piso turístico muy cercano a la sala. Como consideró que la actividad sonora de la misma atentaba contra las potenciales ganancias del futuro alquiler de su adquisición, en noviembre de 2024 esa persona denunció. Después hubo una sentencia y la sala, tras treinta años sin quejas formales ni similares, tuvo que apagar las luces y cerrar sus puertas.

    Uno de los bastiones barceloneses de la música extrema había caído, y ya no volverían a retumbar en las grietas de sus paredes las armonías de la destrucción. Pero en 2025 la sala del Innombrable (actual Bóveda) derrotó a su denunciante en los tribunales y empezaron las tareas de reforma e insonorización, acordes con la normativa actual.

   Dentro de poco —quizás este verano—, la sala reabrirá sus fauces salivantes y de nuevo acogerá a su irreductible legión de acólitos en sus renovadas y fétidas entrañas. La distorsión volverá a adueñarse del lugar y otra vez se desatará la inhumana locura del respetable. 

   En cuanto a ese delator interesado, ya le hemos seguido la pista para secuestrarlo y atarlo a uno de los altavoces de la sala tan pronto se dé el primer concierto.




19 comentarios:

  1. Dolió el silencio, pero más dolía la idea de perder ese caos que nos hacía sentir vivos. La Bóveda no se apaga… solo estaba tomando aire. Y cuando vuelva, que tiemblen las paredes.

    Dejo mi huella.....

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    1. ¡Hola, Naúfrago! Te agradezco esta muestra de tu presencia. Bienvenido a la narrativa esquizofrénica. De nuevo la sala Bóveda amparará nuestros corazones. :)

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  2. Qué complicado esto de las músicas, las zonas, el silencio... yo vivía en la "zona heavy" de mi ciudad donde se acumulaban unos pocos garitos del estilo. En los bajos había uno de ellos, pero "más light"... Lo de la insonorización no existía, ni la hay pues la mayoría se han reciclado a otro tipo de menesteres. Eso sí... yo crecí con música, y mi mejor recuerdo es estar estudiando en mi cuarto, mientras desde el balconcillo escuchaba "Another Brick in the Wall..." esa es mi canción de la infancia jajajaja me encanta.

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    1. Los Pink Floyd amenizaron tus horas de estudio. Así seguro que sacabas buenas notas. :)

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  3. Ahora vivo en un entorno semirural, anteriormente en un barrio de Valencia sin discoteca ni pubs. Un alivio. Pero me imagino a la gente desconcertada por los decibelios y eso ¡oye!, tiene un nombre, se le llama contaminación acústica. Lo que no sé es cómo está legislado y si este caso dependió de la jurisprudencia o no. Pero se veía venir el interés de esa persona. Buen post de crítica y denuncia.
    Un abrazo

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    1. Sí, la contaminación acústica es uno de los muchos problemas que se dan en las urbes, grandes o pequeñas. Hasta donde sé, cada municipio tiene su regulación al respecto, pero hay establecido un máximo que no se debe rebasar. :)

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  4. En el equilibrio está el éxito. Bien insonorizado, cualquier sitio de música es bueno para disfrutar siguiendo las normas y sin abusar de los demás. Un abrazo, Cabrónidas.

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    1. Hola, Gil. Tienes razón. Yo me pregunto cómo es que la sala aguantó treinta años de exceso decibélico sin denuncia alguna. Quizá no era tan excesivo... Otro para ti. :)

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  5. las ciudades se han convertido en parques temáticos para turistas, todo el mundo debe trabajar para ellos, posar para sus fotos, sonreír cuando nos preguntan y vestir la ropa típica en las fiestas locales. La única forma de que la sala sobreviva sería que los turistas lo tengan en su lista de cosas por hacer ;)

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    1. Quizá algún turista vaya a la sala justo cuando es discoteca y no sala de conciertos. :)

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    2. Lo mismo ni se da cuenta, o ni le importa. Fotografía para el instagram, ítem tachado de la lista de imprescindibles y ahora a comernos un gofre con forma anatómica que es la moda...

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  6. Iba todo bien con esa persona, hasta que pusieron black metal jaja ¡Toma denuncia!

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    1. Quizá fue eso. A lo mejor si hubiera sonado el indigesto Bad Bunny no habría habido denuncia alguna. Nunca lo sabremos. :)

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  7. Siempre hay un inicuo que se cree superior al resto e intenta marcar con su presencia cómo deben ser las cosas. A esos es a quienes peor hay que castigar.

    Saludos,
    J.

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    1. Hola, José. Cuando esté atado al altavoz no creo que sobreviva a la tercera canción. :D

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  8. Me hiciste recordar "Naranja mecánica".
    Abrazo.

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    1. ¡La naranja mecánica! ¿Cómo es eso, Sara? Tengo curiosidad. Otro para ti. :)

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  9. Los decibelios han ido subiendo década tras década. Lo que en un tiempo nos parecía suficiente... ahora, para otros, se queda corto. No sé cuál será el límite...
    Un placer leerte.

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    1. Hola, Galilea. ¿Será que cada vez estamos más sordos? Gracias e igualmente. :)

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