De vez en cuando, Mierdecillas deja caquita maloliente en mi correo con una risible retórica de reverso de bolsa de pipas. Lo que lleva a preguntarme por qué una persona es de una manera y no de otra. Puede que Mierdecillas, en una época delicada de su infancia, sus progenitores le obligaran a fumar en papel de plata por la mañana, cuando en edad de crecimiento lo que se debe almorzar son vasitos de leche con Cola Cao.
O quizás, de adolescente, Mierdecillas tenía la cara sembrada de un horrible acné purulento, y su sola presencia aterrorizaba a las chicas del instituto e inspiraba entre los chicos las burlas más hirientes, hasta el punto de que hacía novillos en soledad para hundir el hocico en pañuelos empapados en gasolina y aturdirse.
El caso es que en sus pataletas de bufón rural vía email, Mierdecillas parece... no sé cómo decirlo: ofendido, provocado, malhumorado... Aquellos que lo conocen afirman que, detrás de toda esa pose de King Kong de cartón piedra, Mierdecillas es un animalito afable y comprensivo. Por lo tanto, como está equivocado y sin ánimo de que se sienta especial, entenderá que deba yo ofrecer al mundo bloguero esta entrada.
Verás, Mierdecillas, nunca he mal comentado en tu blog, aunque hay alguien más oligofrénico que tú que sí lo hace con mi nombre. Lo ha hecho en los blogs de tus amiguitos y con toda seguridad también en el tuyo. Que tú hayas sido el único que ha caído de cuatro patas en las provocaciones del mencionado suplantador hijoputa, dice mucho. Eso me lleva a pensar que serías un concursante ideal para Gran Hermano si no fuera porque te pasas de tonto.
Obviamente, que te lo creas o no, para mí es tan importante como el número de veces que entras al lavabo al cabo del año para sentarte en la taza y hacer honor a tu apodo. Creo que tienes que cambiar de camello o esnifarla de más calidad; y ni se te ocurra dejar de escribir. Si algo me gusta de la blogosfera es que haya diversidad, y eso implica que tenga que haber de todo. Incluso divertidos personajillos escatológicos como tú, que van de duritos con una prosa ramplona y volátil y que, de vez en cuando, hacen reír a tipos risueños como yo.
En realidad, Mierdecillas, creo que eres un buen chavalín, por lo que a buen seguro tú también sabrás perdonarme.
Como te prometí, he aquí tu momento de gloria.
Mierda, cagao, culo.
Lo de comentar con
ResponderEliminarel apodo de otro ,en
mi caso , lo hicieron
con mi nombre,media
culpa es mia (o quizá
toda) ,por no usar la
cuenta en google,que
es lo normal, lo hacía
para molestar a otro
bloguero, aquello me
toco enormemente
las narices, menos
mal que se lo aclaré
a dicho bloguero,que
yo no era el desgraciado
ese, y solo un zoquete
redomado, al que le
tienen cogida la vuelta
todo dios, es capaz de
seguirlo haciendo,eso
si, cada vez menos,un
saludo, y en caso que
quieras el enlace de
ese blog te lo dejo,
es un blog musical.
Claro. Pasa el enlace y echaré un vistazo... y una audición. :)
Eliminarraggedglory.blogspot.com
ResponderEliminarGracias, Orlando.
Eliminar👍
EliminarTambién he pasado por ello, de ahí que tuviera que poner la moderación de comentarios, y al final al no poder hacerlo se ha cansado. Se refugiaba con la opción de anónimos, pero como no le aceptaba ninguno acabo por dejar de molestar.
ResponderEliminarGente mala por desgracia siempre hay.
Un abrazo y feliz fin de semana
Antes de echarme toda la artillería, trendría que haberse asegurado. En fin, me ha servido para escribir una entrada, lo cual siempre viene bien. A ver si así ve la luz. Gracias e igualmente. :)
Eliminar:D Me he reído un poco de "Mierdecillas" pero me quedó faltando el link a su blog para leerlo.
ResponderEliminarTiene su blog configurado para lectores invitados. O así era hace un año. Tampoco pienso comprobarlo. Y tenía otro abierto pero inactivo del 2015, más o menos.
EliminarComo está la blogosfera.
ResponderEliminarUn eco de cuando la blogosfera era joven. :)
EliminarPersonajillos como ese siempre los ha habido y me temo que siempre los habrá. Pero he de reconocer que tu análisis sobre las posibles causas que hayan llevado a Mierdecillas a ser como es, me ha sacado más de una sonrisa (y probablemente la causa sea: Todas las anteriores).
ResponderEliminarNada, paciencia y ni caso.
Hola, Flossy. Son los riesgos hilarantes de la blogocosa. :)
EliminarJajajaj.... joder que asco el video es pa cagarse de la risa y aumentar la vomitona esa xD, jajajaj.
ResponderEliminarPero de dónde coño sacas esos videos, ay que fatiga y que risa. Casi tanta como me dan los trolls blogueros.
En el mundo musical puedes encontrar de todo. Como Green Jelly, que se ríen de todo empezando por ellos mismos. :)
EliminarCabrónidas, no conozco de nada al Mierdecillas ese, pero por el solo hecho de que le dediques una entrada, puede que le estés dando de comer. A saber... Va un abrazo.
ResponderEliminarQué más da. Una vez se me ocurrió la entrada, ya no me la podía guardar. :)
EliminarEstás rencillas pensaba que habían sido desterradas a redes sociales más de moda, ya que aquí quedamos los cuatro gatos de siempre :)
ResponderEliminarQué vida más triste llevan algunas personas, ¿verdad?
Según cómo, también son un poco la salsa, ja, ja.
EliminarPues creo que lo mejor es no hacerle caso y bloquearle, para qué vas a perder el tiempo
ResponderEliminarNo deja de ser divertido. A fin de cuentas, ¿por qué no escribir sobre ello? Quizá hasta decide manifestarse por aquí. Estaría bien. :)
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