Sandalio se acercó hasta mí y me preguntó para qué querría yo ser libre si ya soy feliz. Y con intención puramente socrática, le pregunté que si él era feliz y tenía todas sus necesidades cubiertas, por qué siempre se enfadaba tanto con Pedro Sánchez.
Que si Pedro con la investidura; que si Pedro con la amnistía; que si Pedro con el nuevo modelo de financiación para Cataluña. Y cuando no era con Sánchez, era con Pelomocho y su loca cruzada independentista en particular, o con los delirantes nacionalistas catalanes en general.
Joder, una persona feliz y con sus necesidades cubiertas no se enfada por estas cosas. Al menos, hasta donde yo he visto, la persona feliz de verdad lo es porque desconoce el mundo en el que vive, o porque al conocerlo se abstrae de él. Y Sandalio —que nos conocemos bien— ni ignora ni se abstrae. Es más: como tiene una ideología política e identitaria, no ha encontrado el soma que le dé la felicidad. O que evite su enfado y decepción, si queréis.
En cuanto a la libertad, supongo que la suya empieza donde acaba la mía, la tuya y la de los demás (era así, ¿verdad?). Al fin y al cabo, somos muchos los que vivimos en una espaciosa prisión con barrotes de oro.
La felicidad en los tiempos que corren, como dijo el freijenio sobre las vacaciones, "está infravalorada...". Al menos en mi opinión somos conscientes de que nuestra prisión es el propio tiempo.
ResponderEliminarPero oye, cada cual siente la felicidad a su manera.
Besitos
Hola, Nuria. Y su infelicidad también. ;)
EliminarEl tema de la indignación es difícil de controlar cuando la alimentan a cucharones sin tiempo para tragar y después digerir. Tiempos difíciles para abstraerse. Aunque por salud es lo mejor... si te lo puedes permitir.
ResponderEliminarMe gustó mucho 👏🏼👏🏼👏🏼
¡Hola, Galilea! Gracias. Desde luego, abstraerse es lo mejor. Vale la pena intentarlo o entrenar para ello hasta conseguirlo. :)
EliminarFelicidad es que acaben con la turra de las elecciones este domingo... es que ya es un cansancio todoooosssss brrrrr
ResponderEliminarTienes que practicar la abstracción. ;)
EliminarClaro que se puede ser feliz y mortificarte con P. Sánchez. Quién no? Yo soy feliz y reniego de P. Sánchez, que no me afecta, no me atañe. ☺️
ResponderEliminarUn abrazo.
Decir ser feliz y a la vez mortificarte (por quien o lo que sea) es incoherente. ¿Pero acaso no lo es el ser humano? Otro para ti. :)
EliminarDesplazarme en tren no es algo que haga con asiduïdad, no me afectan directamente los desastres que ocurren por en nordeste peninsular pero, ¡qué financiación sin mengua, y qué modernas máquinas discurren por el resto de la red!.
ResponderEliminarLa imprevisibilidad siempre irá por delante. Ya lo dijo el sabio Gustavo, que la vida mata. :)
EliminarBueno, hay gente que sólo puede ser feliz "contra" algo, su felicidad depende de oponerse a algo o alguien, un objeto, una persona que condensa todos los males del mundo, y que si desapareciera, lo arreglaría todo. Una tontería, claro, cuando se nos marche Pedro vendrá Isabel (por poner un nombre al azar, ejem, ejem)y la rueda seguirá girando...
ResponderEliminarY nosotros en ella, tan felices. Bueno, algunos no.:)
EliminarPobre Sandalio, por mucho que presuma de tener sus necesidades cubiertas, no dice la verdad. Y no, no voy a caer en la tentación de escribir que puede tratarse de un problema sexual. Creo que hay otro mayor, agazapado pero primordial en esta sociedad de mierda: el aburrimiento entre tanto cachivache y tanta gilipollez pobladora de las aceras.
ResponderEliminarYo diría que tampoco. De hecho, tampoco engaña a nadie, salvo a los de su cuerda.
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