Una persona —supongo que adulta— ha leído la entrada 473 de esta bitácora, ha considerado que incluye contenido sensible y la ha marcado para que el equipo de Blogger la revise.
No creo que haya sido ninguna de las personas asiduas a este espacio. ¿Quizá alguien que ha entrado por primera vez? Diría que tampoco. Creo, más bien, que se trata de alguien que entra aquí muy de vez en cuando y que se alegraría de que yo dejara de escribir y, en consecuencia, de herir sensibilidades. ¿Como la suya?
¿Habrá sido una mujer? ¿Una mujer sin webcam, pero también anciana o bastante alejada de su juventud? ¿Quizá una hembra joven que ha visto a su abuela reflejada en la susodicha entrada? A veces las palabras, como si fueran mágicas, activan ciertas asociaciones que creemos larvadas.
En fin, como ha sentido herida su sensibilidad sin previo aviso, quiere evitar que a la ajena le pase lo mismo. Hay que ver qué buena fe tienen algunas personas y cómo cuidan del prójimo. No sé qué haríamos sin ellas. Ja, ja, ja, ja.

