La mujer que se cayó por las escaleras no es católica ni reina, pero se llama Isabel. Como leéis, no escribo en pasado respecto a ella. Es decir: no se mató. Aunque es más exacto decir que se resbaló desde el primer peldaño y las bajó de culo. En ese momento accidentado, ella sostenía en su mano derecha un radiocasete de vastas dimensiones, en el que se reproducía a pilas una canción cuya estrofa decía: «La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida».
Para mi asombro, el radiocasete llegó antes que ella al piso de abajo. Dicho sea de paso, sin dejar de reproducir la canción. Desde luego, ya no hacen trastos con esa fortaleza. Pero, por encima de aquella canción premonitoria, se impuso el sonido que produjo el impacto continuado de los glúteos de Isabel contra los duros peldaños, similar al de una caótica percusión tribal.
Lo que más le dolió es que yo lo presenciara y me riera. Supongo que por eso me mandó a tomar por culo, aunque luego acabó riendo conmigo. Pero menos.
Pues echar unas risas después del aparatoso accidente sirvió de alivio. Y lo de la canción, vaya, pareciera premonitoria. Un gusto leer tus historias.
ResponderEliminarUn abrazo
Hola, anónimo. Sí, hay cierta connotación premonitoria. Celebro que te gustara y agradezco tu presencia en la narrativa esquizofrénica. :)
EliminarPor aquí, escaleras abajo una mujer se fue de culo, y no se lo partió se le partió la prótesis dental, que asumo se le salió para reirse mejor. Un abrazo. Carlos
ResponderEliminarO eso, o se partió la protésis dental por asorber en ese punto los impactos contra los escalones. :))
EliminarCon las caídas de ese tipo siempre está esa sensación entre el dolor y las risas... y de ayudar mientras te agobias y te ríes si no es uno mismo el accidentado, porque dolor ahí, es dolor del bueno buahh solo de pensarlo. :)
ResponderEliminarY ese sonido de percusión tribal enloquecida que se produce cuando alguien cae por las escaleras. Esos impactos rápidos y rítmicos... ja, ja, ja.
Eliminaruna radio que anticipa el futuro, desde luego ya no hacen aparatos así... en la mía ahora suena no somos nada, de la polla, debe ser que lee el presente...
ResponderEliminarBueno, es que La Polla Récords eran unos auténticos visionarios...
EliminarEso, o siempre andamos repitiendo los mismos errores, porque desempolvó cualquier canción de aquellos años y todas me suenan actuales, hasta las que hablaban en contra de la mili, ya verás que poco tardan en ser actuales como la picadora de carne siga en marcha...
EliminarJa, ja... Todas esas canciones me temo que nunca van a quedar desactualizadas. Esos errores ya son seculares.
EliminarEn Argentina tenemos un dicho que empieza "donde entra la risa..."
ResponderEliminarSaludos,
J.
Sí, a veces es el paso previo a la monta. :))
EliminarNo la empujaría Pedro Navaja?
ResponderEliminarEs posible. Al menos no utilizó la navaja... :)
EliminarY no te llamó Pedro Navaja, matón de esquina quien a hierro mata a hierro termina? Entonces estás de suerte.
ResponderEliminarSalud
Creo que Pedro se quedó en el radiocasete. :))
EliminarEstá para aplaudir de pie toda esa puesta en escena, toda esa coreografía de Isabel jaja Que se lo tome para bien, le hace bien. Va un abrazo, Cabrónidas.
ResponderEliminarSí. A fin de cuentas, no hubo nada grave que lamentar. :)
EliminarOtro para ti.