Ayer, Día Internacional del Libro, el cartero te trajo una carta certificada. Tenía que asegurarme de que la leyeras, porque a veces el correo ordinario no llega allí donde debe. Por suerte, el funcionario te encontró en casa, pues estabas conectando con tu audiencia de palmeros desde tu ordenador personal.
En esa carta certificada te explico que las personas que nos pasamos la vida leyendo libros hasta la tumba, no nos vanagloriamos de ello ni nos creemos moralmente superiores a los que optan por otro tipo de locura. Después de leerla, sonreíste con desdén y, justo como calculé, la carta estalló antes de que la arrugaras para tirarla a la basura.
Te diste un susto de muerte, pero no moriste. La carta bomba certificada contenía la suficiente carga explosiva para que solo te abrasaras las pestañas, las cejas, las mejillas y la punta de la nariz. Bueno, quizás también te has calcinado un poco el cuello, el tórax y las manos. Pero no pasa nada porque descanses un poco de tu cuenta de Instagram mientras te recuperas.
Lo importante es que hayas entendido el mensaje.
Normalmente, cuando algo te sale de dentro, no necesitas darle publicidad, ¿verdad? Es más, ni tan siquiera se te pasa por la cabeza.. me cuesta mucho entender como funcionan algunas cabezas, espero que unas cuantas cartas de esa pongan algo de orden ;)
ResponderEliminarSupongo que en el pasado la menospreciaron por no ser una persona leída y eso le ha dejado marca. :)
EliminarHola, Cabrónidas, no tendrías que haber necesitado una carta certificada para eso, ya lo sabías, jeje. Yo leo mucho y me gusta contarlo, por dos motivos, uno para contagiar y animar a otros a leer; y otro para los que no leen se mueran de envidia y decidan, con el tiempo, ponerse a leer también. Otra cosa diferente es presumir, eso no, no presumo de todo lo que leo, solo lo cuento. El que lo interprete como que presumo, allá él. Soy dueña de mis palabras, pero no de la interpretación que tú hagas de ellas.
ResponderEliminarEn cuanto al día del libro, las editoriales y librerías están detrás, al estilo día de los enamorados, pues eso.
Un abrazo. :)
Yo todavía intento adivinar qué superioridad moral otorga leer respecto de quien no lo hace. Pero creo que tampoco le preguntaré a quien lo dijo ni investigaré sobre ello. No vaya a ser que, depende de lo que descubriera o me contestara, tuviera que enviarle otra carta bomba certificada. :))
EliminarEn cuanto a los días internacionales de lo que sea, está claro qué son en realidad. O en qué se han convertido. :)
Pero hay filtros suficientes para seguir subiendo fotos magníficas al instagram.
ResponderEliminarUn abrazo.
Es verdad, los hay, los hay. Seguro que ahora utilizará filtros que nunca pensó en utilizar. :D
EliminarAl final no deja de ser otra forma de esclavitud. Se ve que la humanidad somos de tendencias. Aunque vayan cambiando sus formas.
ResponderEliminarMuy bueno!!! 👏👏👏👏
Como se suele decir: cada loco con su tema. Si encima nos podemos abstener de decir según qué tonterías sobre la moral... Celebro que te gustara, gracias. :)
EliminarAnte la evidencia de la estupidez humana en las redes sociales, mejor cerrar la puerta y volverse... que interactúen entre los de su misma calaña...
ResponderEliminarY que dejen nuestra moral tranquila por mucho que leamos. Quien la tenga claro. :))
EliminarHola Cabronidas, el que disfruta de la lectura supongo, que lo hace en la intimidad. Pero en aras del capitalismo, pues eso, las editoriales, los escritores, los editores, las instituciones, son bastante corporativistas, incluso la Oficina de Correos.. jajaja. Me gusto leerte.
ResponderEliminarUn abrazo
Hola, Marisa. Todo eso que comentas me parece bien. El mundo en que vivimos es como es. Tampoco nos permiten cambiarlo; solo observarlo. Y probablemente seguiremos oyendo gilipolleces de todo tipo a todas horas hasta el fin de nuestra vida. Pero es que algunas son muy gordas. ¿Qué tendrá que ver la calidad de la moral con el número de libros leídos, respecto de la moral de quien no lee ni las señales de tráfico cuando conduce? Ja, ja, ja, ja.
EliminarOtro para ti.
Hay cosas que definitivamente NO hay que hacer: presumir de tus conocimientos y corregir a los demás o tratarlos como mierda porque no hacen las mismas cosas que tú es una de ellas. Lo de mandar cartas-bomba no es tan malo. Jejeje. Saludos.
ResponderEliminarNo lo es, no. Siempre y cuando lleven la carga justa de explosivo, eso sí. :D
EliminarDudo de que el mensaje haya sido comprendido.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Es posible. Como dice que no lee su comprensión lectora quizá esta oxidada. :)
EliminarYo también sospecho que lo único que has conseguido es que no vuelva a tocar una carta en su vida
ResponderEliminarSobre todo las certificadas. :))
EliminarLo que faltaba ya...que nos acusen de creernos moralmente superiores por leer...cuando desde pequeña he sido tratada como un bicho raro porque mientras los demás niños jugaban, yo leía. Bicho raro, aburrida, triste, rata de biblioteca... insultos que nunca tomé en serio porque no entendía qué molestia causaba al preferir meter mis narices en un cuento o novela en lugar de intentar encajar en un ambiente que no consideraba adecuado, o que, como a los que me insultaban, sentía aburrido.
ResponderEliminarMe apasiona leer, acudo a la lectura por cualquier razón, ya sea para pasar el rato, por trabajo, para despejarme del mundo real, cuando necesito buscar soluciones, no sé, cualquier excusa es buena, lo único que sé, y porque lo he comprobado en varias ocasiones, es que si pasan más de tres días y no he podido leer durante ese periodo, me entra mal humor e incluso me pongo agresiva, como el fumador que necesita la nicotina, necesito una novela, un relato ¡Algo!
Intento fomentar la lectura a donde quiera que voy, utilizando ejemplos como que leer ayuda a sentir empatía, amplia vocabulario para que podamos comunicarnos mejor con otras personas, te evade de los problemas, puedes reír, sentir nuevas emociones, conocer otras historias, otros pensamientos, otras perspectivas...pero en el momento que siento que a la otra persona no le está interesando mi insistencia, cierro el pico y desisto, porque sé que obligar a alguien a leer es una pérdida de tiempo, la lectura es para disfrutar, para sentirla, para vivirla, y es tan fácil de adquirir...es tan sencillo poder sentarte donde te plazca, o tumbarte, en un parque, en la playa, en un puente con el tráfico al máximo bajo tus pies...dónde te de la real gana, coges un libro y ¡Ala! No necesitas nada más. Pues nada...parece ser que sigo siendo el bicho raro jejeje
Lo que no me ha quedado muy claro es ¿La carta certificada explota literalmente? Es decir, cuando recibimos una carta certificada, o por lo menos a mí, se me encoje el ojete, porque automáticamente piensas "Esto es serio" y luego, cuando la abres, sientes de manera metafórica, como la carta explota en tus manos. Claro que si pudiésemos mandar cartas explosivas...certificadas o no...sería un mundo mejor jajaja
Leyendo los comentarios, he visto que has contestado en uno " ¿Qué tendrá que ver la calidad de la moral con el número de libros leídos...?" Me ha gustado mucho la respuesta, porque pienso que al hacer esa pregunta, no voy mal encaminada al pensar que se está perdiendo el significado verdadero de "moral" y que la mayoría de las personas, no entienden o desconocen su significado, incluso llegando a pensar que en cuestión de unos años, las palabras "moral y ética" desaparecerán, porque observando al mundo actual e intentando adaptarme a él, me planteo que estos dos conceptos quedan bastante excluidos del modo de vida que arrastra la sociedad, dónde se le da más valor a lo material, al postureo, y a la grandísima hipocresía de las redes sociales ¡Que hasta leer han convertido en un negocio podrido!
En fin...resumiendo, certifico que me ha encantado el post jeje espero que no me explote nada cuando termine de dejar el comentario...
¡Un saludo!
¡Hola, LibertaDexpresión!
EliminarSiempre se ha dicho eso de cada loco con su tema. Y tantas aficiones hay como personas. Pero es de veras ridículo pensar que aquellos que leen mucho se creen mejor y superiores moralmente respecto de quienes no leen. Algunos habrán, pero creo que pocos. Verdad es que el que más y el que menos ha retorcido el significado de las palabras en favor de una causa u otra. Pero cuando se abusa, que parece ser lo habitual hoy en día, el significado se pervierte. Por otro lado, y no hay que fijarse mucho, cualquier cosa susceptible de ser un negocio, sea lo que sea, acabará siendo un negocio. ¡Qué mundo, este! ;)