Hacía tiempo que no pateaba la ciudad por las mañanas. Ya casi no recordaba la congestión vehicular en las rotondas, ni la hostilidad que se desata tras el volante en miradas de reproche, aspavientos de odio y cacofonía de cláxones. La verdad es que no solo por la noche la locura y el peligro salen a pasear. En horas de luz también somos criaturas odiosas y peligrosas.
Pero lo que nunca voy a olvidar es al tipo que he visto hoy hace pocas horas. Y no por su esquelética anatomía cubierta de ropajes ajustados y descuidados. Ni por su rostro extra barbudo, apenas visible bajo una gorra de los Rolling Stones y parapetado tras unas enormes gafas de sol de color rosa.
El tipo, por la acera ancha del paseo, bajo el agradable sol matutino de marzo, bailaba con un estilo que fusionaba grotescamente los estilizados movimientos de John Travolta en Fiebre del sábado noche (1977), con las esperpénticas gesticulaciones de Nicolas Cage en Cara a cara (1997) cuando iba vestido de sacerdote, rosario en mano.
No tenía frente a él recipiente alguno donde echar unas monedas. Aquella muestra de vitalidad bufonesca parecía darse porque sí y era contagiosa. Todo hacía pensar que mediante sus audífonos amarillos estaba escuchando algo de veras pegadizo. Por sus maneras, apuesto que por lo menos era Stayin' Alive de los Bee Gees.
Sin duda, un tipo con un aura resplandeciente.
Lo has pintado con toda claridad.
ResponderEliminarAh, ah, ah, ah, stayin alive, 🎼
Abrazo.
*"En horas de luz también somos criaturas odiosas..." Muy certera frase. :)
Está claro que solo somos mejores cuando dormimos. :)
EliminarEscuché en su momento,
ResponderEliminarla versión de los Ten Masked
Men, tiene su gracia, buen finde,
un saludo.
Ja, ja, la tiene, la tiene...
EliminarCreo que por lo menos la pateada ha sido bastante entretenida. Me encanta también el vídeo, soy fan de Bee Gees, sus canciones me acompañaron durante mi adolescencia romanticona. Un abrazo
ResponderEliminarEsos coros... esas voces... esos andares vacilones... :)
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