Tal denominación no es ciencia ficción, ni literatura trasnochada, ni obra de un poetastro. La comunidad médica y científica no acaba de discernir la causa exacta de esta clase de miocardiopatía, pero parece que sí: se puede morir de pena.
Llevo horas leyendo sobre ello, y estoy convencido de que nunca acabaremos de desentrañar del todo el alma humana.
Marjane Satrapi (1969-2026)

Sé, de un caso, y era
ResponderEliminarun caso, no creas tú
de adolescentes, eran,
lo que se dice séniors,
buen finde, un saludo.
Gracias, Orlando. Aunque este fin de semana me toca esclavitud vespertina. :)
EliminarEso le pasa a cualquier animal, no solo a los humanos. Dicen por ejemplo de los periquitos. Un saludo.
ResponderEliminarHola, Eitán. Entonces tampoco desentrañaremos el alma animal. Si es que existe. ;)
EliminarYo pienso que es un estado de profunda tristeza que se puede dar en determinados contextos. Y creo que es anacrónico. Lo que no acabo de desentrañar es por qué nos sorprende. Somos demasiado sensibles como para que no nos afecte la pérdida y algunas personas lo viven con mayor magnitud. Satrapi sintió muy intensamente la muerte de su marido. Lo verdaderamente patológico es no sentir.
ResponderEliminarUn abrazo
Crees bien. Tienen que darse unas situaciones y contextos precisos para que suceda. Eso es de una lógica aplastante. Lo que me sorprende es que no sepan la causa exacta que desencadena ese tipo de miocardio. Se sabe que cuando muere un ser querido, el cerebro activa un mecanismo que nos ayuda a aprender a vivir con la pérdida, en lugar de morir poco a poco hasta llegar al fallo cardiaco como Marjane. Y eso no es nada común. No acepto así por las buenas que una persona que muera por la pena producida por la muerte de un ser querido (el que sea) sienta más o sea más sensible que otra que, en la misma situación, sale adelante. La ciencia está de acuerdo en que hay algo más al respecto que todavía se desconoce. Otro para ti. :)
EliminarClaro que es posible. Yo he conocido algunos casos.
ResponderEliminarUn abrazo.
Sí, sí. Si eso está claro y nadie lo discute. Lo que no está claro es el quid de la cuestión ?
EliminarPor supuesto que lo creo. Pero todos los organismos son diferentes. Es que dicho así, "de pena", no suena a tema médico. Entiendo que te hayas enrollado en eso de encontrar la causa o explicación médica exacta, pero sí que va a ser difícil. La depresión profunda creo que representa aquí un factor determinante. Un saludo de domingo... ☺️
ResponderEliminarSí, Maty. No puede partir de un estado anímico normal. Y creo que es más que difícil que la ciencia lo discierna al cien por cien. Por eso digo que nunca podrán desentrañar el alma humana en su totalidad. ¿O sí? ;)
EliminarEstoy seguro, sé de alguien que murió poco después de su pareja, aun estando sana.
ResponderEliminarYo también lo estoy. Aunque las perguntas que dan comienzo a la entrada son retóricas. :)
EliminarLos seres humanos somos capaces de las cosas más épicas y de las más bajas también. Morir por tener un corazón roto me parece algo que nos hace demasiado humanos, demasiado sensibles. No le deseo a nadie que muera de tristeza por un amor imposible, pero hay algo bello, casi poético en ese marchitarse de amor. Saludos Cabrónidas.
ResponderEliminarHola, Ana. Los humanos somos esa eterna dualidad de lo mejor y lo peor. O estamos en un extremo o en el otro. Bueno, no. Más que en lo mejor, abundamos más en la inacción y la indiferencia, que es diferente. :)
EliminarNo se de cierto que suceda pero ya he conocido casos y con Satrapi enlisto uno más. Tal vez la soledad no es la que nos pesa sino la vida cuando ya no es posible compartirla porque la vida es cruel y nos da esas vueltas de tuerca.
ResponderEliminarSe que soy intensa y apasionada pero tal vez no lo sea lo suficiente para algo tan caótico y hermosamente real y cruel de tener un corazón roto
Sí, sucede. Lo que la ciencia aún desconoce del todo son los mecanismos exactos que desencadenan la miocardiopatía. Eso es lo que a mí me gustaría saber. Ese es el quid.
EliminarEs imposible desentrañar el alma humana, de la misma forma que nunca prediciremos el tiempo con total precisión, hay demasiadas variables. Imagina, un psicópata como Trump es de la misma raza que esta mujer, ¿te imaginas a Trump muriendo de tristeza?, es imposible, ¿verdad?
ResponderEliminarPara poder analizar el alma humana habría que empezar a separar en subespecies a la raza humana, empezando por colocar a un lado a los hijos de puta y, al otro, los que tienen un mínimo de empatia... Bueno, ya que estamos podemos intentar prenderles fuego a los primeros pero, claro, eso me convierte en un psicópata, ¿no?
Na, imposible... perdona la parrfada, ando con la tecla caliente.
Sí, yo creo que es imposible. Al menos, espero que no se consiga. Es lo único realmente privado que nos queda.
EliminarPues sí, casi mejor, seguro que alguno encuentra la forma de sacar dinero de ahí :)
EliminarSe puede morir de, prácticamente, cualquier cosa.
ResponderEliminarSegún Diógenes Laercio el filósofo Crisipo de Solos murió de risa a partir de un chiste que le contaron. Después de eso, todo es posible.
Saludos,
J.
"Morir de risa" más bien es una hipérbole propia de aquellos tiempos. Y es incluso más poco común que la miocardiopatía por estrés, pero es posible según la ciencia. Sin embargo, morir de risa, si se manifiesta el síntoma, son pocos minutos e incluso es entendible. Morir de tristeza es una muerte lenta en la que todos los mecanismos que tiene el cerebro para que eso no suceda, van cayendo poco a poco, poco a poco...
EliminarQuizás el alma se encuentre en algún rincon inexplorado del cerebro humano. En uno tan inaccesible como inexplicable son las teorías sobre el tema.
ResponderEliminarEl dolor del alma es algo tan íntimo y personal, único y me atrevería a decir que hasta diferente entre individuos de una misma especie... que no solo estoy convencida que se pueda morir de ello, sino renunciar a vivir también por la misma causa.
No hay que convencerse de ello: es un hecho. Supongo que la ciencia acabará por saber lo que aún no sabe sobre los desencadenantes exactos de la miocardiopatía en cuestión. Solo necesita tiempo.
EliminarPor desgracia, Sartrapi tenía muchas razones para morir de tristeza.
ResponderEliminarY ninguna para vivir.
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