29/12/25

512. Cuenta atrás

    Cuando te quisiste dar cuenta ya estabas a las puertas de un nuevo año. ¿Otro ya? ¿Tan pronto? El tiempo finito del que disponías se agotaba rápido y volvía a robarte otra pequeña porción de fuerza vital en favor de más cansancio y nuevas arrugas en la piel. También un poco más de todo aquello que, por inevitable y certero, no acababa de gustarte.

    Releíste la lista de deseos incumplidos y te avergonzaste un poco. Cuando la escribiste, no pensabas que volvería a ser otra enumeración de fracasos. Pero el año estaba a punto de morir y su final te mostraba la misma repetición anual de autoengaño flagrante. Así que arrugaste esa verdad incómoda y la tiraste a la papelera de los propósitos frustrados y las causas perdidas.

    Quizá era momento de afrontar el año con una nueva perspectiva, o ni siquiera eso. Empezarlo con la única intención de dejarse arrastrar o mecer por la marea de los acontecimientos predecibles e impredecibles. Y cuando tocara, ponerse en las manos arriesgadas de la improvisación.

    Puestos a desear para el inminente dos cero dos seis, estaría bien que Diosa Fortuna sonriera de una vez por todas a quienes sufren el azote de la guerra, malviven en la indigencia, se consumen de hambruna... O que se desatara alguna peste especialmente selectiva y se llevara a unos cuantos miles de hijos de puta. 

    Estaría bien, a sabiendas de que la realidad volverá a recordarme —como siempre y sin pedir permiso— que algunos deseos tan solo son pura entelequia, y que mañana será igual que ayer.  

 

    

14 comentarios:

  1. Ah, la Dios Fortuna es voluble y esquiva muchas veces. Si puedo, me paso el 31 para desear Feliz Año, pero no prometo nada, pues soy un tanto como la Diosa Fortuna también ;)

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    1. ¡Hola, CPPER! Creo que Fortuna está en huelga, o quizás nunca ha existido. Los que desconocemos cosas tan feas como las citadas en el penúltimo párrafo de la entrada, supongo que tendremos un feliz año si seguimos desconociéndolas. ;)

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  2. La peste selectiva sería una solución... Mmm, aunque temporal, porque pasado un tiempo, otros nuevos, asumirían el puesto de hdp. Siempre surgen sucesores.
    Un abrazo.

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    1. Ja, ja, ja, tienes razón, Sara. Hace falta algo más que una peste o pandemia para acabar con una raza tan adaptativa como la nuestra. Solo puede ser algo que venga de arriba en forma de meteorito. :)
      Otro para ti. :)

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  3. La circularidad del tiempo ý de los hechos. Un abrazo. Carlos

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    1. Hola, Carlos. Como meros peones del tiempo. Eso somos. :)

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  4. Lo de la peste selectiva está bien... por pedir que no quede. Mientras tanto, si pasamos otros años, también lo haremos con este. Bss :)

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    1. Por supuesto, Sylvia. Nosotros sí conocemos la sonrisa de Fortuna. Mientras así sea los años pasarán rápido. ;)

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  5. Para variar, estaría bien, que sufrieran en sus propias carnes los que hacen sufrir a los de siempre. Pero ese es un utópico deseo que nunca se cumplirá enteramente. Ahora mismo, con que reventaran cuatro o cinto HDP que tengo en mente, me daría por satisfecho, y algunas naciones lo celebraría.
    Abrazo.

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    1. Hola, Francisco. Bienvenido a la narrativa esquizofrénica. Intuyo que esos cuatro o cinco que tienes en mente son los mismos que tengo yo. Y creo que la realidad no va a satisfacernos. Otro para ti. :)

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  6. A los dioses no les importamos, estaría bien acostumbrarse a eso. Ellos giran los calendarios, hacen y deshacen, pero no son más que criaturas aburridas.. para ellas ni existimos.

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    1. Tienen olvidado, en un rincón, el tablero sobre el cual nos dispusieron. Supongo que debieron pensar que nos apañáramos solos.

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  7. Parece que la diosa fortuna ha tocado a mucha gente que lo necesitaba en el sorteo de reyes y podrán vivir algo mejor. Besitos

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    1. Bueno, no me refería a esclavos que se gastan dinero en las apuestas del Estado. Me refería a personas jodidas, pero jodidas de verdad. :)

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