Para mí, desde hace mucho, un año que sucede a otro año no es más que un punto y seguido. No tengo nada que reiniciar, sino cosas por continuar y hábitos en los que seguir. De modo que no recuerdo la última vez que hice balance de algo. Joder, ni siquiera he escrito la entrada obvia y nimia que haga balance sobre este blog. Supongo que algún día llegará, según sienta.
El calendario, ese sistema numérico y convencional que mide y organiza nuestro tiempo, me indica que he empezado un nuevo año. De acuerdo. Pero yo, de forma inconsciente, reduzco ese dato a su mínimo significado y solo lo aprecio como que mi existencia, lejos de cualquier transición, sencillamente continúa sin estridencias, sin planes y alteraciones.
A menudo, por estas fechas, leo escritos tan floridos como profundos sobre valiosos aprendizajes y lecciones edificantes de vida. No lo dudo cuando es a nivel personal. Pero en lo que se refiere al colectivo, por mucho que me fije, indistintamente de la perspectiva, solo veo desaprendizaje. No me sorprende, puesto que nunca hemos sido buenos alumnos en nada.
Cada cual tendrá su visión particular sobre todo aquello que observa. No hay problema. Todos sabemos que hay quienes miran y no ven, y quienes solo ven lo que quieren. Yo quiero verlo todo, pero más allá de la superficie. Quiero saber qué verdad hay escondida debajo de la alfombra y la manta. Esa que siempre nos será desconocida y aguarda junto al escándalo y la vergüenza.
Así que no reanudo, no recomienzo, no reemprendo, no restablezco, no reinicio. Solo continúo, sigo, prolongo, persisto, mantengo. Sin dejar de mirar y tratando de ver.
Yo es que me rijo por el calendario juliano, basado en días, sin años ni meses ni otras vainas que lo compliquen. Hoy es el día juliano 2.461.040. Un día más, un número, un guarismo.
ResponderEliminarYo, ahora mismo, ya tengo que estar pensando en un calendario. Pero el laboral. :)
EliminarYo sí lo percibo como un alto y un nuevo comiento, también es que en mi trabajo cerramos el año y eso pesa. A nivel personal es cierto que es más un continuum
ResponderEliminarFeliz 2026! (no me voy a quedar con las ganas de desearte un próspero año nuevo jaja)
¡Hola, Lopillas! Gracias e igualmente, sea reinicio o continuación. :)
EliminarSupongo que muchos de nosotros pensamos igual, vivimos y seguimos mirando como el tiempo sigue su curso. Un abrazo y feliz año nuevo con salud y felicidad
ResponderEliminar¡Gracias e igualmente, Nuria! El teclado no descansa...
EliminarVengo a desearte un Feliz Punto y seguido. Me gusta esa idea de continuar sin fuegos artificiales, sin balances forzados ni propósitos de escaparate. Hay algo profundamente coherente en asumir el tiempo como un fluir continuo y no como un ritual de borrón y cuenta nueva. Y además la de desengaños que se ahorra uno sin tener que plantearse buenos propósitos para no cumplir, dietas para no seguir o inscripciones de gimnasio en los que no pisar. Nada mejor que seguir nuestro propio ritmo sin imposiciones de calendario. Que por algo nos crearon homeostáticos y circadianos, sin ninguna función añadida de reseteo anual. Un abrazo
ResponderEliminarHola, neuriwoman. Ahora que citas nuestra condición de circadianos... Como le decía a diego, ya tengo que pensar en el calendario laboral, ideado para la destrucción y/o profunda alteración de mis ritmos biológicos. Igual que el año pasado, y el otro, y el otro, y el otro... Gracias e igualmente. ;)
EliminarSi la gente aprendiese tanto como dice en sus resúmenes seríamos la leche de sabios, y no.... no lo somos y volvemos a hacer las mismas estupideces. No hago balance, pero si hago un minirepaso inevitable de cosas que han pasado el año que acaba, sin más pretensión que entretenerme en una conversación. En fin... yo ya cansada de celebrar tantas y tantas cosas...yo con estar tranquila ya estoy más que feliz. En cualquier caso, que sea un buen año ;)
ResponderEliminarDebe ser que lo aprendido solo lo aplicamos de puertas para adentro, porque en la masa se ve poco. Gracias e igualmente. ;)
EliminarEres muy realista y hay que aplaudirlo, porque serlo requiere fuerte dosis de honestidad y sinceridad. Está muy bien tu planteamiento y coincido contigo en muchos puntos. Pero...
ResponderEliminarSabes? A mí sí me sirve y me ha servido para muchas cosas el "marcaje" de los años. Es necesario para muchas cosas, trámites, gestiones, en fin.
También me anima empezar otro año, me anima, sí, me da entusiasmo. Eso no quiere decir que me una al desmadre de las celebraciones tan fuera de sentido y proporción. Escándalo, excesos y tonterías.
Un gran abrazo.
Hola, Sara. Los trámites están a la orden del día, aunque en Navidad suelen quedarse en suspenso. Otro para ti. :)
EliminarContinúa con tus escritos y movidas sin atender al calendario
ResponderEliminarEsa es la idea. Aunque, por mucho que no quiera, debo supeditarme al calendario laboral.
EliminarNo sabes cómo te entiendo.
ResponderEliminarHola, Amaranta. Quizás no somos pocos quienes pasamos así de un año a otro año. :)
EliminarPor la parte que me toca, le pongo sólo dos puntos :
ResponderEliminarUn "Continuará"...
más unos cuantos suspensivos... o no...
:)
Una entrada en año fuera de calenda.
Fatum fatis ego perea ;)
Hola, Zarza. Un "continuará" es más que suficiente. ;)
Eliminar