Después de treinta años de inactividad, un mal africano que se creía erradicado vuelve a asolar a nuestros jabalíes y gorrinos. Esta vez, el virus ha rebrotado en Cataluña con una saña inusitada. Tanto es así que no puedo dejar pasar la oportunidad de presentaros un proyecto musical de unos entrañables amigos sardanistas. Entre 2003 y 2014, la unión de sus innegables talentos se tradujo en cinco trabajos discográficos que han quedado para la posteridad.
«¿Qué tendrá que ver una cosa con la otra?», os preguntaréis.
Y yo os respondo que, dada la truculencia de las letras y el nombre del grupo, absolutamente todo.